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Huellas del terremoto del 12 de enero permanecen aún en las calles y en la mente de los haitianos

por ANDES/@relicheandres » 18:05 - 30 ago 2010  

PUERTO PRÍNCIPE (Haití).- Luego de ocho meses del terremoto que devastó Haití el pasado 12 de enero, el país trata de recuperarse. Sin embargo, para los habitantes de la isla es imposible olvidar el evento que dejó una estela de destrucción aún evidente en las calles de su capital, Puerto Príncipe.

La sede del poder político, el Palacio de Gobierno, es un ejemplo de ello. Parte de la estructura de esta edificación permanece en ruinas. En la plaza Toussaint, situada en pleno centro de la ciudad, aún permanecen decenas de familias habitando en precarias carpas. Solo en Puerto Principe hay alrededor de 1500 refugios que forman parte del paisaje natural.

Un breve recorrido muestra un escenario caótico. Aún se pueden observar escombros en muchas de las congestionadas calles de la ciudad. Según datos oficiales serían unas 60 mil toneladas de escombros los que faltan por remover.

El gobierno haitiano ha podido reubicar en estos meses a cerca de 6 mil personas en casas temporales y con servicios básicos en un lugar conocido como Corail.

Las autoridades, además, han declarado de utilidad pública algunos espacios para albergar a los refugiados y, con la ayuda de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y organismos no gubernamentales, han recorrido la ciudad marcando con diferentes colores las casas que pueden ser rehabitadas, las que requieren reparación y las que deben ser destruidas.

Mediante el programa, que se llevará entre unos seis y nueve meses, unas 700 mil personas podrán abandonar por fin los campamentos.

Pero, además de los daños materiales, queda la huella humana del desastre. Miles de personas del país, considerado como el más pobre de Latinoamérica, viven ahora en la miseria absoluta. Muchos sobreviven de la ayuda internacional. Algunos intercambian o venden los productos de las donaciones.

Claudio, un ciudadano haitiano, cuenta que cuando sucedió el sismo él se encontraba en Santo Domingo, República Dominicana . Los familiares cercanos de Claudio no fueron afectados tampoco, pero con nostalgia recuerda a los amigos que murieron como consecuencia del terremoto. (Andres Reliche, enviado especial)

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